Presentación

Presentación

 

El libro Industrias culturales en México: reflexiones para actualizar el debate reúne las ponencias presentadas en el seminario permanente “Industrias culturales en México”, desarrollado como parte de las actividades académicas del Proyecto papime pe-300910 del mismo nombre, financiado por la Dirección General de Asuntos del Personal Académico (dgapa), de la Universidad Nacional Autónoma de México (unam), mediante el Programa de Apoyo a Proyectos para la Innovación y Mejoramiento de la Enseñanza (papime), al cual agradecemos su apoyo y financiamiento. Fue gracias a este papime que pudimos actualizar las transformaciones, problemáticas y reflexiones en torno a las industrias culturales mexicanas. También fue posible constatar que se trata de una discusión abierta a nuevas aportaciones y, sobre todo, al tratamiento de otros medios, como la radio y la prensa (excepto la gratuita), que no fueron abordados en el seminario permanente.

 

Durante dos años (2010 y 2011) destacados especialistas en industrias culturales mexicanas presentaron reflexiones teóricas, avances de sus trabajos de investigación y análisis críticos acerca de diversos asuntos que permiten atisbar la complejidad de este tema. Mediante una dinámica consistente en llevar a cabo reuniones mensuales, abiertas a docentes y alumnos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, de la unam, así como a otros interesados, se desarrolló el mencionado seminario. El objetivo para el cual había sido pensado fue despertar interés en una necesaria actualización de la evolución de las industrias culturales, sus profundas transformaciones, así como revisar y actualizar la interpretación teórica de este fenómeno enunciado por la escuela de Frankfurt en la década de los cuarenta del siglo pasado.

 

Creemos que el desarrollo del seminario permitió alcanzar las metas que se trazó el proyecto papime pe-300910, ya que buena parte de estas industrias, situadas en el país, fueron objeto de análisis y generaron valiosas discusiones académicas. Fue también posible constatar el interés que existe acerca de éstas, debido por un lado a la ausencia de espacios para discutir su evolución como conjunto y, por otro, a su importancia social creciente.

 

La variedad de miradas que podemos desplegar en torno a las industrias culturales, así como su incesante actualización, nos llevó a presentar este libro como una obra abierta, compuesta por quince trabajos en los que se muestran reflexiones plurales sobre medios y situaciones. El primero es un bosquejo general de los cambios experimentados por el sector y su escaso reflejo en políticas públicas del país. Estas reflexiones, que realizo como coordinadora del libro, buscan señalar algunos de los muchos temas pendientes: actualización del marco legal a fin de ampliar su comprensión y contenido hacia las innovaciones digitales; consideración de los nuevos modos de uso de los recursos tecnológicos que producen transformaciones culturales importantes; análisis y normatividad acerca de los novedosos modelos de negocio cuya tendencia es integrar conglomerados; y creación de mecanismos que garanticen variedad de contenidos en los medios, con el fin de que reflejen la multiculturalidad nacional.

 

Industrias culturales en México: reflexiones para actualizar el debate está dividido en tres grandes bloques que, lejos de estar separados, construyen un entramado amplio del tema. En el primero incluimos, además de un panorama general del tema en México, cuatro aportaciones teóricas para enriquecer su tratamiento a la luz de la situación actual de las industrias culturales. Enseguida, presentamos dos trabajos referidos al ámbito de la convergencia. El primero alude a los sistemas de difusión de información y el segundo a su producción. En el tercer bloque, los trabajos se detienen en el
análisis de medios específicos. Aunque no fue posible abordarlos todos ni agotar las diferentes perspectivas desde las cuales pueden ser analizados, algunos de crucial importancia estuvieron presentes en el seminario y lo están en esta obra: la prensa gratuita, la música, la telefonía celular, el cine, la publicidad y los videojuegos.

 

Para un abordaje de la interpretación teórica de los cambios experimentados por las industrias culturales, se incluye el texto “Evolución de las industrias de la cultura (1980-2010)”, a cargo de Florence Toussaint, quien ofrece una mirada renovada sobre este fenómeno. También, acerca de estas transformaciones, el canadiense Gaëtan Tremblay y el francés Pierre Moeglin aportan sus reflexiones en el texto que titulan “Industrias culturales y políticas en torno a la creación y a su régimen de propiedad intelectual”. Si bien no participaron en nuestro seminario permanente, fueron invitados a esta obra debido a que ambos constituyen un referente teórico del tema y, a partir de sus reflexiones conjuntas, muestran la similitud de los cambios que en materia de industrias culturales se están operando a nivel global.

 

Siempre dentro del ámbito del pensamiento teórico sobre las industrias culturales, María de la Luz Casas Pérez escribe sobre “Las industrias de la información y la comunicación, y su papel en la apropiación del futuro de México”. En este trabajo presenta sus preocupaciones sobre el futuro del país en esta materia, el cual se está construyendo a partir del sistema de medios existente cuya característica predominante es la concentración.

 

En el tema nodal de la televisión presentamos dos trabajos. El primero es una contribución de Raúl Trejo Delarbre: “Concentración, adversaria de la diversidad: breve paisaje de la televisión mexicana”, en el cual su autor reflexiona acerca del entramado histórico que da lugar al actual proceso de concentración televisiva, presentándolo como un oponente natural a la posibilidad de diversificar contenidos y abrirse a las expresiones multiculturales que existen en el país. El segundo trabajo, “Vacilaciones del modelo mexicano en el tránsito hacia la tdt” de mi autoría, proporciona referencias sobre el proceso de transición hacia la televisión digital terrestre (tdt) en México, en el cual se refleja la ausencia de políticas públicas actuales y democráticas sobre los medios y las telecomunicaciones. Este proceso ha resultado ser titubeante e incierto debido a una estrategia poco asertiva en cuanto a qué se debe hacer para que la sociedad mexicana disfrute de las ventajas de este tipo de televisión, más allá de conseguir en su televisor una mejor calidad de imagen.

 

Dos trabajos se refieren al ámbito específico de Internet. El primero, escrito por Gabriel Pérez Salazar, se titula “Industrias culturales digitales: apropiaciones hegemónicas y contrahegemónicas. En él, su autor pone en evidencia la reproducción de los modelos concentradores que se presentan en la distribución de contenidos en las redes digitales. Por su parte, María Elena Meneses Rocha aborda un tema de estricta actualidad que está modificando la práctica profesional del periodismo. Su trabajo, titulado “Convergencia en la industria periodística. Algo más que una reconversión”, constituye una interesante aportación sobre las modificaciones de las prácticas laborales que están teniendo lugar en las empresas que concentran el manejo de varios medios simultáneamente (radio, impresos, televisión, entre otros), fenómeno al cual la propia autora ha denominado “periodismo convergente”.

 

Hasta aquí he presentado los dos primeros bloques de contribuciones que tratan la interpretación teórica de las industrias culturales y el tema de la convergencia digital. Los siguiente textos se detienen en el análisis de casos y medios específicos, temas muy concretos que abren un abanico de posibilidades para profundizarlos e interrelacionarlos.

 

Jerónimo Repoll, en su texto “Los diarios gratuitos en la Ciudad de México”, analiza las características del nuevo modelo de negocio desarrollado por los periódicos gratuitos que se distribuyen en esquinas de la ciudad capital. Además, aporta datos sobre esta nueva modalidad que busca, ante todo, la sobrevivencia de los medios impresos en crisis desde el acceso digital a los diarios y revistas.

 

La industria musical, cuyas transformaciones han sido tan profundas como paradigmáticas, se analiza en dos trabajos. En el primero, escrito por Antulio Sánchez, titulado “Industria musical, nuevas tecnologías y derechos de autor”, se abordan no sólo los cambios generales operados en este sector, sino las condiciones actuales de los derechos de autor, cuya interpretación ha variado de manera muy notoria, casi siempre en perjuicio de intérpretes y creadores. Por su parte, Jorge Fernando Negrete presenta el artículo “El impacto de las nuevas tecnologías en las industrias creativas. El caso de la industria de la música”, en el cual realiza un recorrido histórico desde la mirada de las llamadas industrias creativas, para identificar los hitos y razones de las transformaciones experimentadas por esta industria.

 

Jorge Bravo Torres Coto analiza un tema de gran actualidad: la telefonía celular. En su trabajo, “Desatar el debate: ¿es la telefonía móvil una industria cultural?”, cuestiona la pertinencia de considerar o no a esta telefonía como una industria cultural, con lo cual abre un debate sobre el tema e invita a reflexionar y definir este proceso de comunicación móvil, hasta ahora escasamente teorizado.

 

La cinematografía mexicana como industria cultural. Una revisión de sus políticas y de su mercado desde la década de los ochenta” es el texto escrito por Marta Fuertes Martínez. Como su propio título lo enuncia, se trata de un análisis del mercado cinematográfico mexicano desde los ochenta, cuyo movimiento y sinergia transparenta el tipo de políticas públicas que regulan al cine, señalando deficiencias o aciertos.

 

Dan de Jesús Delgado Mendoza se pregunta: “¿Es la publicidad una industria cultural?”. El artículo no sólo da respuesta, sino que ofrece datos que construyen históricamente y en el presente las características de la publicidad.

 

Al cierre de la obra presentamos un tema emergente, de extraordinaria importancia para ser analizado desde la mirada de las industrias culturales, tanto por la concentración que ha experimentado como por la influencia creciente que está teniendo en la cultura juvenil. Se trata del trabajo de José Ángel Garfias Frías, titulado “Teorías del videojuego: el estudio serio del entretenimiento”, que va más allá de la descripción de este fenómeno para plantear una reflexión teórica sobre el mismo.

 

El seminario permanente “Industrias Culturales en México” se desarrolló gracias a la colaboración de diversas personas interesadas en el tema, quienes, en cada una de las sesiones y con gran sentido de responsabilidad, pusieron atención en los detalles académico-administrativos para facilitar su desarrollo. Agradezco profundamente la colaboración de Jorge Bravo Torres Coto, Dan Delgado Mendoza, Rocío López González, Paula Guerrero, David Mendoza y Román Vázquez Choreño, quienes colaboraron en tareas diversas, en especial, apoyando la difusión del seminario. Esta labor conjunta permitió asegurar una nutrida asistencia de estudiantes y maestros interesados en los temas discutidos en cada una de las sesiones.

 

Agradezco también a los becarios Lucy Miguel Villeda, Emmanuel Sánchez Díaz y Arianna Moran Vallejo, quienes fueron parte fundamental de la logística exigida por la organización de cada una de las sesiones de trabajo, tanto durante el Seminario como en la posterior integración de esta obra. Mi agradecimiento también a los académicos que fungieron como comentaristas en las sesiones presenciales: Alma Rosa Alva de la Selva, Enrique Quibrera, Gabriel Pérez Salazar, David Jesús Olvera, María Elena Meneses, Jorge Bravo, María de la Luz Casas Pérez, José Eduardo Terán, Federico Dávalos Orozco, Rebeca Domínguez, Martha Alicia Márquez, César Bárcenas y yo misma. Todas las opiniones contribuyeron a enriquecer la discusión en cada uno de esos encuentros.

 

A cada uno de los autores de este libro agradezco finalmente su doble compromiso: primero como ponentes en el seminario y después como autores de los trabajos aquí incluidos. Como coordinadora del papime “Industrias culturales en México”, gracias por haber enriquecido con sus observaciones, debates y sugerencias, el trabajo desarrollado en este proyecto, que tuvo como meta compartida actualizar las reflexiones en torno a un tema nodal para el campo de conocimiento de la comunicación y para el país.

 

Delia Crovi Druetta

Ciudad Universitaria,
México D.F., agosto de 2012

Para comprender la relación entre comunicación y poder, a diferencia de la mayoría de estudios centrados en los medios de comunicación masiva, la autora presta atención al “murmullo social” del rock que, como espacio de deliberación pública, acción concertada y dispositivo de almacenamiento de la memoria colectiva, es un espacio privilegiado de la política.

Este libro recoge el debate respecto de la evolución de las industrias culturales, sus profundas transformaciones y la necesidad de revisar y actualizar la interpretación teórica de este fenómeno.

En el libro se ensayan distintas estrategias para dar cuenta no sólo de la evolución de las industrias culturales, sino, a partir de éstas, poder comprender la mutación cultural que ha dado lugar la revolución digital.

Pantallas, ecosistema de medios, TV, redes sociales, convergencia, transmedia, meta-medio, culturas participativas, nube, experiencias, consumo, ciudadanía, audiencias, usuarios y dispositivos móviles, entre otros elementos, constituyen la atmósfera de la era digital en la que se desenvuelve este libro.

¿Qué sucedió con la televisión que se convirtió en un reto irresistible incluso para los intelectuales?, ¿cómo fue que las teleseries se convirtieron en obras veneradas como el arte? Nutrida del cine y de la literatura, de la música, de la publicidad y de todas las manifestaciones de la cultura y de la vida cotidiana, la TV colocó a las series en el mismo nivel que otras artes. No solo ocupó las conversaciones casuales, sino también los debates académicos, volviéndose un referente. 

Este libro reconoce y propone diversas formas de estudiar los procesos comunicativos desde sus distintas dimensiones: intercultural, multicultural o transcultural. Se trata de pensar en la comunicación como un campo analítico de estudio que se despliega en múltiples ámbitos explicativos para dar cuenta del hacer de las personas y los medios enraizados en contextos sociales específicos.

Las audiencias ya no están donde solían estar en las épocas del broadcasting: muy quietas frente a la pantalla del televisor. La fragmentación de las audiencias es un proceso que comenzó en los años setenta y ochenta con la difusión del cable y la televisión satelital; entonces, el reinado de las tres grandes cadenas estadounidenses (abc, nbc y cbs) empezó a resquebrajarse por la aparición de nuevos canales temáticos como cnn, mtv, hbo y otros. Había nacido la era del zapping.