CAPÍTULO 1

Coordenadas de este libro

El campo de investigación de la comunicación, sin ninguna duda, crece, y lo hace aceleradamente; si así sucede es porque sencillamente la transformación social, el tránsito hacia la llamada sociedad de la información o sociedad de redes se complejiza, dinamiza y expande. Ahí, cada vez más, los procesos mediáticos y comunicativos articulan otros, así como fenómenos sociales, al tiempo que fomentan la aparición de realidades antes inexistentes. Estas transformaciones no son gratuitas ni neutrales, y reclaman una explicación cada vez más puntual, exhaustiva y clara para comprender sus impactos y causas en su amplia dimensión. En ese sentido, el campo de la comunicación y sus prácticas académicas e intelectuales comienza a ser un espacio de pensamiento que tiende a sustituir la especulación por la empiria, y la intuición reflexiva por la producción práctica de sentido, apoyándose así, cada vez más, en las actividades investigativas de diferentes tipos.

Justamente desde esa necesidad, desde la búsqueda de orientaciones más sólidas y realistas, ofrecemos este libro como una guía que fortalezca la formación investigativa, sobre todo de los profesores y estudiantes de la comunicación más jóvenes, proporcionándoles una estructura explicativa que traspase los límites de lo básico, pero sin complicaciones innecesarias, basándonos en ejemplos claros, puntuales y sistemáticos sobre el proceso de producción de conocimientos en el campo de la comunicación, pero que contengan una densidad conceptual sólida, especializante y consistente.

Con ese objetivo, este libro ha sido diseñado en tres grandes apartados, que pueden estudiarse por separado, pero que tienen una continuidad explicativa, temática y práctica. En el primer apartado, que corresponde al primer capítulo, hemos querido trazar un horizonte amplio y general sobre el proceso de investigación en ciencias sociales, que incluye una revisión al panorama de la epistemología, la metodología y las áreas concomitantes en la producción social de conocimientos, tal como el de la producción teórica y la relación estructural entre sí. Esta parte fue pensada como una introducción al tema para todos los que proceden de cualquier ciencia, campo o disciplina social, que pueden prescindir, si así lo desean o necesitan, de la segunda parte, en tanto que para los interesados en el desarrollo y aplicación de estas propuestas y conceptos al campo de las ciencias de la comunicación sirva como un referente previo en el que se instrumenten y concreten objetos y miradas propias a diferentes fenómenos actuales e históricos que nos ocupan y preocupan.

El segundo apartado, perteneciente al segundo capítulo, se enfoca en la construcción de un protocolo de investigación en el que destaca la construcción de un objeto de estudio como meta de un ejercicio sistemático de investigación, en tanto que el tercer apartado engloba todos los subsiguientes capítulos y es un intento por ampliar la mirada en torno a las tendencias de investigación cualitativa en relación con objetos comunicacionales tradicionales y de difusión, las cuales consideramos más novedosas y útiles hoy en día.

La preocupación por el poder en los medios, las estrategias de intervención frente a los consumos mediáticos y las realidades emergentes que aparecen con los medios y pantallas interactivas ocupan un lugar importante en la ejemplificación de los procesos investigativos de cuño cualitativo.

Entre otras cosas, conviene decirlo, este libro es, en parte, una reformulación ampliada, reproyectada y puesta al día de La investigación en comunicación desde la perspectiva cualitativa, escrito por Guillermo Orozco en 1997 (ya con dos reediciones), si bien el presente es otro libro, bastante distinto, en tanto que el objetivo central a la hora de concebir-lo como proyecto ha sido la estimulante tarea de realizar un balance entre lo viejo y lo nuevo, y a partir de ello poner en el centro las miradas que hoy consideramos más pertinentes y urgentes, mantener vivo lo esencial, alertar de peligros que ya hemos experimentado antes y ofrecer nuevas rutas de entrada hacia el fascinante (y muchas veces caótico) universo de los fenómenos comunicativos de nuestra época.

Acerca de la investigación: lo que aquí entendemos y proponemos
Muy comúnmente el primer acercamiento de los estudiantes de comunicación (y otras ciencias o disciplinas sociales) a la investigación es a partir de cursos de metodología, investigación aplicada o el desarrollo de proyectos de intervención. Dado que tanto licenciaturas como maestrías tienen una agenda cada vez más apretada en el currículo formativo y la imposición de criterios prácticos sobre la formación de competencias en distintos niveles, este primer encuentro suele ser intensivo, sintético y a veces demasiado corto, con lo cual quedan entonces grandes dudas sobre el proceso de investigación. Entendiendo este problema y queriendo darle una solución funcional, este libro arranca con el proceso de investigación en ciencias sociales, con el objetivo de desplegar para el estudiante de licenciatura y posgrado en disciplinas sociales (particularmente en el área de comunicación y medios) un panorama totalmente pragmático del proceso de investigación, intentando ofrecerle ejemplos sencillos y cotidianos aunque vertebrados por una visión de la complejidad del proceso.

La investigación social como develadora de opacidades
Vivimos en un mundo donde las cosas nos parecen naturales, dadas y lógicas. Como gente de la calle, no nos cuestionamos si existe un contrato implícito de retribución al hacer o recibir un favor, o si la percepción del riesgo es una construcción socialmente determinada; sencillamente, vivimos “la realidad”, pero ¿qué es la realidad? Justamente al formularse esa pregunta es cuando aparecen las ciencias sociales, haciéndonos saber que la realidad no es tan natural como parece y que el mundo en que vivimos e interactuamos con otros está plagado de contradicciones, espejismos y contrasentidos que no vemos, y es ahí también donde estas ciencias sociales comienzan a actuar para intentar explicar cómo funciona lo que obviamos, pero que en realidad desconocemos.

Como gente de la calle sabemos que las personas que caminan y hablan junto a nosotros quieren comprar y consumir, pero desconocemos qué razón tan poderosa les lleva a arriesgar un salario mensual por adquirir unos zapatos deportivos de marca o a gastar tres horas de su tiempo productivo en ver un refrito televisivo que ya han visto seis veces antes. En ese sentido, para el científico social la vida cotidiana es una caja negra, un cajón oscuro por dentro y opaco por fuera que oculta en su interior los mecanismos que nos hacen ser como somos y actuar como actuamos.

Para dar razón de ello, las distintas ciencias y disciplinas sociales se basan en la investigación científica, procedimiento de producción de conocimientos objetivos que intenta ver lo que hay allá afuera (inputs o insumos), desmontar esa caja, examinar y aislar sus mecanismos (averiguación) y ver los resultados de su operación (outputs o resultados). En ese sentido, la investigación social científica intenta obtener causalidades, o lo que es lo mismo, identificar las relaciones que conectan una causa con un efecto.
Como iremos viendo en lo sucesivo, este proceso es complejo y sistemático, y compromete al investigador, a cambio de revelarle los secretos de la alquimia social, a seguir un orden en sus pasos y a ser perspicaz, cuidadoso, creativo e intuitivo.

 

Para comprender la relación entre comunicación y poder, a diferencia de la mayoría de estudios centrados en los medios de comunicación masiva, la autora presta atención al “murmullo social” del rock que, como espacio de deliberación pública, acción concertada y dispositivo de almacenamiento de la memoria colectiva, es un espacio privilegiado de la política.

Este libro recoge el debate respecto de la evolución de las industrias culturales, sus profundas transformaciones y la necesidad de revisar y actualizar la interpretación teórica de este fenómeno.

En el libro se ensayan distintas estrategias para dar cuenta no sólo de la evolución de las industrias culturales, sino, a partir de éstas, poder comprender la mutación cultural que ha dado lugar la revolución digital.

Pantallas, ecosistema de medios, TV, redes sociales, convergencia, transmedia, meta-medio, culturas participativas, nube, experiencias, consumo, ciudadanía, audiencias, usuarios y dispositivos móviles, entre otros elementos, constituyen la atmósfera de la era digital en la que se desenvuelve este libro.

¿Qué sucedió con la televisión que se convirtió en un reto irresistible incluso para los intelectuales?, ¿cómo fue que las teleseries se convirtieron en obras veneradas como el arte? Nutrida del cine y de la literatura, de la música, de la publicidad y de todas las manifestaciones de la cultura y de la vida cotidiana, la TV colocó a las series en el mismo nivel que otras artes. No solo ocupó las conversaciones casuales, sino también los debates académicos, volviéndose un referente. 

Este libro reconoce y propone diversas formas de estudiar los procesos comunicativos desde sus distintas dimensiones: intercultural, multicultural o transcultural. Se trata de pensar en la comunicación como un campo analítico de estudio que se despliega en múltiples ámbitos explicativos para dar cuenta del hacer de las personas y los medios enraizados en contextos sociales específicos.

Las audiencias ya no están donde solían estar en las épocas del broadcasting: muy quietas frente a la pantalla del televisor. La fragmentación de las audiencias es un proceso que comenzó en los años setenta y ochenta con la difusión del cable y la televisión satelital; entonces, el reinado de las tres grandes cadenas estadounidenses (abc, nbc y cbs) empezó a resquebrajarse por la aparición de nuevos canales temáticos como cnn, mtv, hbo y otros. Había nacido la era del zapping.